El agua del Tlacote
En 1991, el agua del Tlacote se convirtió en un fenómeno de masas, por sus supuestas propiedades curativas o incluso milagrosas.
Miles de personas buscaron obtener un poco del agua, creyendo que así podrían curar enfermedades como el cáncer.
La televisión de la época no sólo reflejó la superstición de la gente, sino que la aprovechó y la propagó. Todo ha quedado como una muestra de un México anterior y distinto, pero a la vez similar en varios aspectos.